Dietista-Nutricionista con un enfoque en la alimentación personalizada

En Diezmilpasos creemos en el poder del caminar. Caminar diezmilpasos al día genera un gran bienestar. Para conseguir tus metas diarias, además de tener unos pies fuertes y sanos, es necesario una buena alimentación diseñada por nuestro nutricionista

En nuestra consulta en la calle San Saturnino ponemos a tu disposición a nuestro nutricionista para asesorarte y tener una vida saludable.

DIEZMILPASOS - Tu centro de nutrición en el centro de Pamplona para lograr un estilo de vida saludable.

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En esta página de Nutricionista Pamplona no quiero hablar de calorías, de carbohidratos y proteína, o de frutas y verduras, estas líneas las quiero dedicar a un aspecto que considero igual o más importante para que consigas perder esos kilos de más que impiden que te veas y te sientas mejor: estoy hablando de la mentalidad entorno a la comida. Como nutricionista en Pamplona tengo muchas ganas de compartir contigo mi visión sobre lo que es comer sano, lo que pienso sobre adelgazar y perder peso en Pamplona.

Para hacerlo lo más ameno posible lo voy a estructurar en 3 puntos con su explicación y unas preguntas que me gustaría que te hicieras. Los puntos son los siguientes:

1. Lo primero es prestar atención

¿Te has parado alguna vez a cuestionar la manera en la que comes? No me refiero a si comes “bien” o “mal”, sino a si eres consciente de cómo piensas cuando eliges comprar un producto u otro, porqué eliges cocinar de una forma u otra, pedir un plato u otro en un restaurante, en definitiva, cómo tu mente funciona entorno algo tan básico como es comer.

“Qué forma más complicada de ver las cosas” puedes estar diciendo, y al principio puede serlo un poco porque pensar sobre el pensamiento, o meta-pensar es clave para cambiar tus hábitos. Cada día cuestiona ¿por qué hago esto así? Para que quede más claro quiero ponerte un ejemplo:

Hablaba con Alberto en consulta para perder peso y cuando empecé a preguntarle sobre las comidas que realizaba al día y comenzamos con el desayuno, me decía que desayunaba zumo de cartón a toda prisa; yo le comentaba que el zumo de este tipo, por mucho que sea natural, produce una respuesta en el organismo diferente a comerse la fruta entera, que es menos deseable desde el punto de vista de la salud. Como alternativa le sugería la fruta entera o cambiar ese zumo por leche, y la fruta como almuerzo. <> me decía. Lo que importa aquí no es el zumo, la naranja o la leche, sino el hecho de que la forma “autómata” que todos tenemos de hacer las cosas, lo estaba limitando y alejando de cambiar a mejor.

Todo empieza cuando te das cuenta de que aquello que ves como normal resulta que no tiene porqué serlo.

2. Nada es inamovible

Es cierto que algunas situaciones concretas, como patologías o la competición deportiva de élite, exigen más precisión y límites definidos a la persona que tiene que seguir la dieta, pero para la mayoría de las personas que buscamos mejorar nuestra salud y físico perdiendo peso, no tendríamos por qué hacer dieta como si estuviéramos cuadrando un balance de Excel.

Se trata de que encuentres aquello que te va mejor dentro de las guías de lo saludable: 6+3 o 5+4 siempre van a ser 9, ninguna forma es mejor que la otra. Te sugiero que seas curioso, leas y preguntes acerca del tema, no tengas miedo a experimentar, siempre y cuando seas crítico con lo que encuentras. Pregúntate ¿puedo conseguir lo mismo de otra forma?

Ejemplo práctico: ¿tengo que comer 5 comidas al día obligatoriamente para adelgazar? La respuesta es que depende y que la respuesta la vas a encontrar en más preguntas:

  • ¿Qué me resulta más cómodo?
  • ¿Paso hambre si hago 3?
  • ¿Qué calidad nutricional tienen esas 3 comidas?

Si sientes que las respuestas hacen click, prueba haciendo 3 comidas.

3. Roma no se construyó en un día

¿Qué tienen en común las inversiones en bolsa y perder peso? Y te adelanto que no es un chiste malo…Pues que cuanto más pienses en el largo plazo, tendrás probabilidades de tener mejores resultados. Tendemos a sobreestimar lo que podemos hacer en un año y no nos damos cuenta de lo que podemos lograr en 3 años.

Piensa la cantidad de dietas “milagro” que has visto en internet, la de productos que ves anunciados por la tele que te hablan de pastillas por kilogramos de peso perdidos, todos y cada uno de esos productos apuestan por lo mismo: satisfacción inmediata.

Desde mi punto de vista, la mejor forma de afrontar una “dieta” es tomarse las cosas con tranquilidad, lo que no quiere decir que no requiera disciplina y esfuerzo; piensa que es una carrera universitaria, unas oposiciones o cualquier prueba que te requiera estar “a pie de cañón” durante un periodo de tiempo considerable. Cuando empiezas la primera semana no pretendes convertirte en un profesional de la materia en el primer mes, ¿te imaginas de la de conceptos que confundirías y la sobrecarga mental y física que conllevaría? Es humanamente imposible querer conocer una esfera de conocimiento en constante evolución en tan poco tiempo y para tu cuerpo es igual de difícil conseguir resultados duraderos y consistentes.

¿Tiendes a pensar en el corto plazo o en el largo plazo?

 

4. Es tu salud

En relación con el punto anterior, surge este: cuídate, que llegar a viejo está bien, pero llegar a viejo bien, está aún mejor. Afrontar las dietas como un ticket a una montaña rusa de subidas y bajadas de peso es contraproducente; piensa en el famoso efecto yo-yo, Ana pierde 4 kg, se harta de la “puñetera” dieta, la deja, recupera lo que ha perdido y de regalo se me lleva 2kg de propina, ¿el resultado? Ana con una talla más de pantalón y lo que importa de verdad, asqueada de las dietas y deprimida porque por mucho que lo intento no lo consigo.

¿Por qué no hacemos las cosas con más tiempo y sin prisa? Bastante estrés ya tenemos con el día a día como para estresarnos con la comida. Cuando te encuentres pensando en “preparar una época de perdida de peso” para un evento como una comunión o una boda, para y pregúntate ¿de verdad quiero someter a tanto estrés a mi cuerpo? Rob Dial, coach y emprendedor estadounidense decía en uno de sus podcasts: “cada vez que te encuentres hablándote mal o cuidándote mal, hazte la siguiente pregunta:

¿Le trataría así a mi hijo/a o a alguien a quien quiero? No ¿verdad? Entonces ¿por qué contigo sí lo haces?”

 

5. Siéntelo

Los psicólogos nos cuentan que decidimos con las emociones y que la razón va de copiloto en este viaje que es la vida: por mucho que creamos que “pilotamos” cada decisión, es la parte emocional la que lleva la voz cantante en el asunto. El premio nobel de economía Daniel Khaneman en su libro “Piensa rápido, Piensa despacio” nos cuenta que no es que nos quedemos al margen totalmente, sino que el sistema racional entra en juego en decisiones que requieren plena atención, y en situaciones que nos son desconocidas. Para el resto de las decisiones, que van en piloto automático (el 45% según un estudio de Harvard), las emociones son la estrella polar.

El sistema rápido del cerebro es el que ejecuta, pero las emociones son el feedback que, como puro instinto de supervivencia, nos indicaban en cuestión de milisegundos lo que estaba bien y lo que era peligroso para nuestra vida, cuando aún andábamos correteando por la selva con el taparrabos puesto y los niños a cuestas (vamos, casi idéntico a ahora 😉).

Por suerte para nosotros, podemos “hackear” ese ciclo de pensamiento-acción-emoción a nuestro favor, el truco está en PASÁRSELO BIEN: si ya sé que puede sonar un poco hippie, pero resulta que científicamente a nuestro cerebro adopta hábitos y percibe las cosas como buenas si detecta que eso nos beneficia ¿y cómo podemos decirle que algo es bueno?, pues con un premio”.

Te propongo lo siguiente: prémiate cada vez que veas mejoras. Cuando digo premios, no estoy hablando sólo de pizzas o helados, aquí incluyo otro tipo de caprichos; un libro para desarrollarte como persona, un plan diferente el finde, en general, eso que te haga sentir “esa sensación en el estómago” de emoción.

Gracias a los que hayáis llegado hasta el final del artículo, espero que os haya dejado pensando, para mí ese el premio. Por mi parte, quiero deciros que estaré en Diezmilpasos poniendo el 110% de mí para echaros una mano con la nutrición.
¡Un fuerte abrazo!

Conoce a nuestro nutricionista, fisioterapeuta y podólogo en nuestra consulta DIEZMILPASOS en la calle San Saturnino 1, Pamplona.

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